L´amour reste…… à toujours!

Mars 1959. Villenueve Saint Georges (La banlieu de Paris)

-Bonjour. Ça va?
-Oui. Bonjour! Ça va toi?
-Tres bien! On y va. Et toi, Dani?
-Au travail, chez Renault, comme toujours!
Me gustan mis vecinos. Con que ánimo me saludan cada día, al cruzarme con ellos en las aceras, en el mercado callejero, en el pequeño bar que frecuentamos, o invitándote a compartir un postre en sus propias casas. Por fin me siento integrado en este país de acogida en el que vivo y trabajo. La rutina del día a día, la monotonía y el traqueteo de las máquinas ensambladoras forman parte ya de mí mismo, de mi nueva vida. Al entrar cada mañana junto a ellos en la fábrica me olvido de todo. ¿Olvidar? Restañar heridas quizás, pero olvidar….., no, sé que nunca podré olvidar. Al principio, me sobresaltaba al oír el ruido de los aviones del cercano Orly. Ahora ni siquiera me molesta. No llevan bombas, sólo pasajeros.
Esta mañana he vuelto a pasar por el 17º arrondissement1. Nada. –Rien du tout monsieur, desolé…- Ninguna noticia sobre ella. Algo en mi interior se niega a admitir que fuera una víctima más de aquella guerra sin sentido que causó tanta muerte y destrucción. Probablemente acabó saliendo de España, como yo, o quizás pudo quedarse pero entonces ¿Por qué no responde a mis cartas?

Mars 1949. Hendaye (Diez años atrás)

¡Lo logré! ¡He pasado la frontera!….Soy fuerte. No sé cómo he sobrevivido a diez años de cárcel y de torturas……Me he convertido en un expresidiario sin trabajo y mal visto, un proscrito mendigando pan por San Sebastián….No he podido quedarme. No se ya si España es mi patria. Teníamos tantos proyectos, tantas ilusiones por cumplir….
¡Hambre! Tengo hambre desde que me soltaron. Hambre del que duele. Los gendarmes me miran con cara de desprecio. –Allez! Allez! Route! -La gente cruza al otro lado, con hostilidad, ignorándome. ¿Dónde puede ir un antiguo miliciano si he oído que a los brigadistas2 les alojaron en auténticos campos de concentración?….
Por suerte, unos abuelos de una granja, que hablan en euskera, me han ofrecido un bocadillo y pasaré la noche cobijado en su establo. Al fin podré dormir y descansar…

(1: lugar donde se encuentra la Embajada Española en Paris.)
(2: se refiere a las Brigadas Internacionales que participaron en la guerra civil y se retiraron a Francia.)

¡De nuevo aparece! ¡Sí, es ella!… Se me acerca…. quiere abrazarme….alarga sus brazos hacia mí….casi toco sus manos… ¡no! ¡alguien lo impide! La empujan brutalmente… se la llevan…Quiero agarrarla, pero no puedo. Me golpean más y más. Grito su nombre: ¡Lisa! ¡Lisa!…..¿Y estas lágrimas?. Me duele todo el cuerpo…y aún más el alma. Odio estas horribles pesadillas…..es mi subconsciente que manda en mí…

Madrid, viernes 5 de julio de 1.935.

Hoy me siento doblemente feliz: no sólo cumplo 21 años, con lo que ya soy mayor de edad, sino que, además, esta mañana presento el Proyecto de Fin de Carrera y acabo este duro curso. Por eso lo voy a celebrar por partida doble: con mis amigos toda la noche y el sábado, como no, con Elisa, bueno Lisa, como le llaman en casa, mi eterno amor platónico, que parece que este último año empieza a hacerme algo más caso. Iré a buscarla a la Residencia de Señoritas. Seguro que la encuentro repasando algún temario. Es incansable. Quiere ser médico, como lo fue su padre. Asunto vocacional, supongo.
Iremos a caminar tranquilamente, contándonos cómo nos ha ido la semana, y le invitaré a un helado…, o a un café…, lo que ella prefiera. Acabaremos charlando sentados en un banco del Paseo de la Castellana. Ya imagino su mirada, esas manos tan finas, su voz… pero lo que más me seduce de ella es su carácter. Siempre tan abierta a todo el mundo, con esa facilidad para hacer amigos, tan liberal…, y esa voluntariedad para todo tipo de causas solidarias: Sin ir más lejos, la semana pasada me comentó que formaba parte de la Asociación JUF3; que acudía allí por el cariño que sentía hacia su presidenta Clara Campoamor y que, como ella, quería luchar por los derechos sociales y políticos de las mujeres, por su integración en la Universidad y en la sociedad en general… ¡Cuánto las admiro por esas inquietudes! Son mujeres igualmente bellas por dentro que por fuera….
Por mi parte, le contaré que tres de mis mejores amigos se han afiliado a las Juventudes Socialistas; me insisten para que yo también lo haga, pero no me veo en esas asociaciones, no van conmigo; no sé discutir de política ni entiendo sus razonamientos…
Voy a afiliarme. La reacción de Lisa, animándome profusamente, como si se tratase de una más de sus causas sociales, me ha hecho decidirme a ello, aunque sé que nunca seré un miembro activo….. Sí, lo haré por ella. Me gusta tanto verla tan animosa y feliz…

(3: Juventud Universitaria Femenina)

Madrid, octubre de 1.935

Este verano ha cambiado mi vida. No puedo estar más enamorado y creo que Lisa también me quiere. Han sido las esperadas citas de los fines de semana, recorriendo nuestros lugares favoritos por el Paseo de las Estatuas y La Rosaleda del Retiro, las que han dado pie a conversaciones cada vez más profundas entre nosotros. Siento sus inquietudes como mías y, poco a poco, nuestra amistad se ha transformado en amor….
Y un amor muy profundo. Al menos, así lo creo. ¡Soy feliz! ¡Y además, voy a trabajar! Gracias a la recomendación de un buen amigo de mi padre, que en paz descanse, he contactado con un conocido arquitecto salmantino, D. Francisco Gil González, que acaba de instalar su estudio en Madrid y voy a comenzar como ayudante en prácticas. Nos veremos cada vez más a menudo, siempre que podamos. Le acompañaré a sus reuniones solidarias y sociales…, o bien ella me esperará a la salida del estudio…¡Feliz!
Cada vez son más numerosas las asambleas de las Juventudes Socialistas. Yo sólo les escucho. Procuro pasar lo más desapercibido posible; esas acaloradas e inacabables discusiones, donde se escuchan toda clase de afirmaciones genéricas e insultos de todo tipo hacia los opositores y hacia todas las instituciones, me produce mucho temor…

Madrid, enero de 1.936

El invierno está consolidando nuestro amor. Ayer, entre bromas, le insinué mis planes de boda (¡por mi parte que sea lo antes posible!) y le dibujé un futuro prometedor para nosotros (aunque me temo que ella no comparte tantas prisas). Lisa estaba radiante; había estrenado un precioso vestido rojo y unos zapatos negros; su sonrisa y su no disimulada felicidad me cautivaron de tal manera que lloré de alegría. Esta vez nuestros besos fueron especiales. Recordaré siempre esas estatuas que nos miraban, ese parque…

Madrid, abril de 1.936

Sólo hay una cosa que me preocupa: Lisa se ha ido transformando en un miembro muy activo de la Izquierda Republicana. Cada vez está más comprometida con ellos y participa en casi todas sus actividades y reuniones. Tras las elecciones generales4, la coalición5 ha logrado la mayoría de votos, aunque con escaso margen sobre la de centroderecha, lo que está produciendo que el ambiente político se caldee aún más. Lisa está contenta, casi eufórica. Yo no. Se han formado dos bandos en la sociedad y las discusiones en la calle sobresaltan muchos ánimos…. Si esto sigue así, las disputas darán paso a los desórdenes y éstos….a los asesinatos, por ambos bandos. Ya se han dado algunos casos. No sé dónde nos va a llevar todo este caos. (He olvidado la boda…)

(4: Las elecciones generales se celebraron en febrero la 1ª vuelta, y en marzo la 2ª vuelta.)
(5: Se refiere al Frente Popular, que unificaba la mayor parte de las fuerzas de izquierda.)

Madrid, verano de 1.936

Acabamos de escuchar en la radio el anuncio del levantamiento en armas de parte del ejército. No puede ser. Lisa y yo no nos lo acabamos de creer. Nosotros y todos nuestros amigos estamos en contra de este atentado antidemocrático. Ella, que lucha tanto por la igualdad, por las causas sociales y por la libertad, no entiende estos enfrentamientos y ha pasado de la excitación inicial al desánimo. ¡Qué futuro tan incierto nos espera!
Cada día, pegados a la radio, seguimos la pista al reguero de pólvora que citan las noticias: Ha caído Melilla…..En Burgos se ha formado la franquista Junta de Defensa Nacional…..Y también Pamplona, Vitoria, Oviedo y Cáceres…..La república pierde Galicia…….
Diversas ciudades de Andalucía se han unido al levantamiento….. En las calles de Barcelona se están sofocando rebeliones de todo tipo…..Los militares sublevados están recibiendo armas y ayudas alemanas…..Ya sobrevuelan nuestras ciudades los primeros aviones italianos……
La guerra es imparable. ¿Es que nadie va a impedirla? Algunos hasta parecen desearla. Todo el mundo está exaltado. A nosotros esto nos produce una tristeza infinita. Sólo nuestro amor puede ayudarnos a superarlo.
Radio París: “Mientras las naciones europeas celebran aún sus triunfos en los Juegos Olímpicos de Berlín, en España corren ríos de sangre…… La población civil ha quedado atrapada en un bando o en otro, según el avance de los ejércitos……Nuevas ciudades han caído en el bando rebelde: Valladolid, Mallorca, San Sebastián, Toledo….” Muertos inocentes. Niños, jóvenes, mayores.., todos inocentes. ¿Por qué? ¿Por una causa? ¿Qué causa? Aquí en Madrid, según se dice, pronto deberemos prepararnos para la guerra. Lisa dice que debemos defender el gobierno constitucional. Ya no hablamos de nosotros; mucho menos de los planes de boda con los que soñábamos; cada vez nos vemos menos; ella es tan comprometida…

Madrid, otoño de 1.936

Radio París: “Franco, el general que lidera la rebelión, ha sido nombrado Jefe del Estado Español de la zona ocupada…… El gobierno republicano ha creado el Ejército Popular y ya ha recibido la primera ayuda soviética: aviones, tanques y diverso material bélico…” Lisa, animosa, siempre dice que, sin duda, Madrid resistirá y que después recuperaremos el resto. Hoy hace más de veinte días que no la veo; siempre comprometida al máximo… ayudando a todos…. así es ella.
Radio Madrid: “Los jóvenes militares están defendiendo valientemente nuestra capital y han repelido los primeros ataques del ejército sublevado, a pesar de sus armas alemanas…Aviso a toda la población, en Madrid han comenzado los bombardeos nocturnos…..¡.protéjanse en los refugios!.” Ha cundido el pánico. Todo el mundo busca un refugio seguro, los comercios han cerrado, la vida se ha paralizado y la sangre de civiles está corriendo por las calles de la villa. En el sótano de mi casa, junto a mi madre, hemos temblado. Nunca podré olvidar estas horribles noches. ¡Lisa, cómo te echo de menos! ¡Cómo me gustaría tenerte en mis brazos en esos momentos! Sé que estarás en un hospital de campaña ayudando a curar los heridos con tus conocimientos de medicina. Sé que no puedo impedirlo. Pero yo también estoy herido: mi alma se rompe; ya se ha roto; está despedazada. Te espero; rezo por ti; rezo para que vuelvas; te esperaré siempre; sé que volverás; confío en Dios, necesito confiar..

Madrid, invierno de 1.936/1937

Radio Madrid: “No habrá tregua en Navidad. No es tiempo de dispersión y de dudas, es la hora de la unidad por la República….. Mujeres, luchadoras por la libertad, ¡apoyad a nuestros soldados! Trabajadores en lucha para salvar la democracia. ¡Venceremos!” Radio Paris: “Se prepara la salida del gobierno de la República española para dirigirse hacia Valencia, como medida precautoria”. Mi madre y yo estamos todo el día pegados a la radio, cambiando de emisoras: “Se van incorporando a filas cada vez más jóvenes”. Todo este año ha sido horrible. Todo ha empeorado. Hay hambre….niños por las calles pidiendo….tristeza y sufrimiento en la gente…Hace meses que no veo a Lisa. Sueño con ella atendiendo heridos…hasta que la veo sangrando o despedazada… entonces, me despierto sobresaltado. Y lloro espantado.
Radio Madrid: “Se ha establecido la Junta de Defensa de Madrid como responsable de las operaciones militares. El general Vicente Rojo nombrado responsable del Estado Mayor…… Ante los últimos fracasos del Ejército Popular, el general Rojo ha decidido armar a las jóvenes milicias6 de los partidos…¡Jóvenes, unidos en la bandera de la libertad…, por la dignidad, a las armas!”
Como la mayoría de mis amigos, supongo que pronto me incorporaré a filas. No me imagino vestido de militar y con un arma. ¡Dios mío! ¡No seré capaz de disparar!

Madrid, primavera de 1.937

Finalmente, se cumplió lo esperado: He sido llamado a filas: “En el plazo de 15 días deberá presentarse en el cuartel de la 3ª Brigada Mixta, dispuesto para la defensa de Madrid…”. ¡Odio las armas y debo matar con ellas! Debo elegir entre matar o morir, o matar y morir. Sangre joven para una causa, para una idea, para la libertad, dicen ambos bandos. Sigo sin comprender nada. ¿Por qué hemos de matar, por qué hemos de morir? Antes, es preciso… es necesario…. hablar, discutir, cambiar las leyes, tantas cosas…. No. Nadie debe morir. Nadie debe matar a otro ni merece morir por una idea. Nadie debe matar por una idea. Si me oyera Lisa… sabría explicármelo, convencerme… ¡Lisa! ¿Dónde estás?

Madrid, verano de 1.937

Al fin juntos…. para separarnos. ¡Qué dura despedida! Ayer, junto al tren humeante que me ha traído cerca de estas trincheras, cerca de Guadalajara, varios soldados tuvieron que arrancarme de Lisa. Fundidos en un abrazo interminable, con nuestros dedos fuertemente entrelazados, nunca olvidaré la ternura infinita que reflejaba su mirada…, fija en mis ojos…, ni sus palabras balbuceantes trabándose entre las mías, ni las lágrimas mezcladas de ambos pasando de un rostro al otro en regueros incontrolados…. Su silueta fue alejándose…haciéndose su imagen cada vez más pequeña… hasta que llegó el terrible momento de su desaparición….y dentro de mí sentí un intenso dolor…. Miro asombrado a mis amigos; al verlos, me imagino a mí mismo con el fusil Mauser. ¡Me quema las manos! ¿Por qué yo, por qué, si lo que más odio son las armas? Como todos ellos, he tenido que aprender precipitadamente a usarlas. Con fuego real. Aprender matando. Matar…Ver morir… Algo que mi mente repudia intensamente.
-¡Vamos, preparados, cada uno en su trinchera! ¡Apuntad bien! ¡Al hombre! ¡Fuego! Miro al cielo y disparo sin apuntar a nadie……Todo esto no tiene sentido….Jóvenes, conocidos, o quizás amigos, matándose en un bando u otro….Las imágenes del horror vivido por el día se mezclan, llegada la noche, con otras de pesadillas en las que aparece Lisa, herida, a empujones entre la gente que corre huyendo de las bombas, de ese horrendo sonido… atronador… que da paso finalmente a un triste silencio, únicamente interrumpido por interminables lamentos, y espaciados gritos desgarradores.

(6: las milicias se formaron con los jóvenes de 20 a 45 años, sin ninguna experiencia militar.)

Madrid, otoño de 1.937

Ayer el sargento me entregó una carta….He tenido que volver a Madrid. Estoy destrozado. Mi madre ha muerto por las heridas recibidas al caerle encima un trozo de techo del sótano donde nos refugiábamos de los bombardeos.
Ayer pudimos enterrarla… Han pasado varios meses sin noticia alguna de Lisa. La he buscado angustiosamente entre los escombros de sus barrios. He preguntado a todo el mundo y nadie me da razón alguna de su paradero. -¡Lisa! ¿Dónde estás? –me grito a mí mismo, angustiado. A pesar de todo, Madrid aún resiste y, conociendo su valentía, me la imagino cerca del frente ayudando a los heridos, junto a otras compañeras. Tengo tantas cosas que decirle…, o escribirle, y ni siquiera sé su dirección. ¡Cuando acabe esta maldita guerra recuperaremos todo el tiempo perdido, supliéndolo con el doble de amor!

Madrid, invierno de 1.938

Mis dos mejores amigos han sido llamados para luchar en el frente del Ebro. Se dice que esa será la batalla decisiva. Mi unidad permanecerá en Madrid para reforzar su defensa. Al despedirme de ellos, sentí su fuerte abrazo como si fuera la última vez; juntos hemos gritado para darnos ánimo: ¡Somos soldados!¡Vamos, valientes! ¡Por España! ¡Por la República! ¡Venceremos! Y después hemos llorado desconsolados. Como en una película, velozmente, las imágenes de nuestra infancia feliz…. de nuestra adolescencia…los primeros amores…han volado por nuestras mentes al partir al frente.

Madrid, primavera de 1.938

Por desgracia, ya se oyen mejor las emisoras de los sublevados: “Superados los frentes enemigos, nuestras tropas avanzan hacia Madrid….guiadas por nuestro Caudillo….Es inevitable la derrota del ejército republicano…¡Hacia la victoria final! ¡Por España!” .Ha habido varios meses de carnicería por ambos bandos ¿Qué será de Lisa? ¿Qué será de mis amigos? No he vuelto a saber de ellos. En Madrid continúan las noches atronadoras de los bombardeos.
Esta angustia se me hace insoportable…No sé en qué me he convertido…..habré matado a jóvenes como yo…..otros han muerto a mi lado……duermo junto a los cadáveres de los que, poco antes, eran mis compañeros. Ya nadie piensa en las ideas….sólo en vivir….Quiero volver a abrazar a mis amigos… volver con ella….¡que acabe todo esto! Somos jóvenes para morir……nadie está preparado para morir… ¿De qué sirven los ideales, los fines, si han de quedar sepultados bajo los escombros?

Madrid, verano de 1.938

La radio de los golpistas repite insistente: “A pesar de que el ejército rojo ha recibido nuevas ayudas rusas, la victoria sonríe a nuestras tropas en todos los frentes. ¡Viva Franco!” ¡Tres de mis amigos han muerto!…¿Seré yo el siguiente?….Las trincheras y los frentes republicanos siguen cayendo. ¡Madrid agoniza mientras sus edificios se derrumban! Los políticos, desunidos, no saben qué hacer. ¡La población, desnutrida, está abandonada a su suerte! ¿Cuánto tiempo podremos resistir así?

Madrid, otoño de 1.938

Radio Nacional: “Han partido hacia Francia los últimos brigadistas de las Internacionales disueltas el pasado 29 de octubre……Después de la batalla del Ebro, la República está derrotada. ¡Viva Franco! ¡Arriba España!” Se acabó. Es el fin de la República. Estamos siendo aniquilados. Lo que queda de las tropas republicanas, entre ellas mi unidad, debe partir hacia Levante.
¡Me niego! Desertaré si es preciso. Después de ver tanta muerte…me daría igual morir… pero antes tengo que encontrar a Elisa…Es la única razón de vivir…

Madrid, 1 de abril de 1.939

Radio Nacional: “Franco aclamado en Burgos por su victoria. Nuestras tropas han entrado en Madrid. Cautivo y desarmado el ejército rojo…..la guerra ha terminado”… Se multiplican las represalias y las denuncias de combatientes republicanos. Aun así, NO voy a marcharme. He decidido deshacerme del uniforme y esconderme en la casa semiderruida de alquiler compartido en la que viví tantos momentos inolvidables con ella. Allí la esperaré unos meses. Después, sin miedo, la buscaré por todas partes…., cárceles…, hospitales…
A pesar de las calamidades y el hambre que paso desde la derrota republicana, hoy estoy feliz. La fortuna ha hecho que, en la calle, me encontrara con una compañera de estudios de la Residencia de Lisa. Un soldado conocido suyo le comentó que partían hacia Levante. Junto a su tropa, ella y otras voluntarias de la “Asociación de Mujeres Libres”, se dirigían hacia el Hospital Provincial de Benicassim7
-¡Está viva! ¡Vive! ¡Y yo vuelvo a vivir!
-He decidido preparar mi equipaje y partir mañana hacia Levante.

Madrid, 1 de mayo de 1.939

¡Qué frío hace en esta celda! Sólo llevo tres días encerrado y mi cabeza está a punto de explotar. Han sido tantos los golpes que apenas recuerdo cuando entraron en mi habitación, derribando la puerta, aquellos tres energúmenos con camisa azul oscura gritando: -¡Daniel González! ¡Queda detenido por miliciano y por comunista!- No sé quién me denunció. ¡Qué importa ya! Cada día les repito que no pertenezco a ningún partido, que soy civil y católico, pero no atienden explicaciones. Para ellos sólo soy un republicano más. Nada valgo. ¡Me preguntan por amigos y por otros que no conozco! Tantos años de buenos sentimientos, de buenas acciones, para acabar encarcelado…… ¡por traidor a unos sublevados!….o por defender ideales…o yo qué sé….
¿De qué han servido los pensamientos liberales, las ideas?…. Unos te enrolan en un bando y te mandan disparar…. luego los otros te encarcelan sin más explicaciones…. ¿De qué nos han servido tantos “compromisos con la patria”, si mis amigos están todos muertos y yo preso? ¿Merece la pena entregar la vida por una causa, por unas ideas, por la libertad?…Lo dudo tanto….Sé que ella no dudaría… ¡Yo necesito pensar que sí!…..

(7: antiguo centro balneario adaptado para convalecientes y heridos de las Brigadas Internacionales.)

30 de mayo de 1939. Monumento al General Mola. (Provincia de Burgos)

-¡Vamos gandules! ¡Moved las piedras hacia el maquinillo! ¡No merecéis el pan que os damos! ¿O preferís la horca?¡Tenemos que acabar antes de que llegue el Caudillo.

-No puedo más. Estos cerdos torturadores nos tienen casi sin comer arrastrando pedruscos. Todo porque pronto va a venir ese general Franco a inaugurar esta mole absurda. Pero…¿Quién grita así?… ¡Es mi amigo Juan ¡ ¿Qué hace subido en lo alto del monumento? ¡Va a tirarse….!
-¡No, Juan, por Dios, no lo hagas! ¡Juan! ¡Espera!–grito, grito desesperadamente.
¡No, no!- Demasiado tarde…Mi corazón late apresurado, desconsolado, al ver sus brazos distorsionados y su cuerpo desfigurado.
-¡Basta ya, haraganes! ¡Hay que seguir trabajando! ¡Eso les pasa a los más sinvergüenzas!- fue lo último que escuché. Instintivamente salté sobre el vigilante y le agarré por el cuello. Notaba su ahogamiento al tiempo que mi cuerpo recibía patadas y golpes por todos lados. Me arrastraron mientras gritaba: -¡Mi ojo! ¡No veo! ¡Asesinos! ¡Qué dolor!….Después me desmayé. Ahora, la oscuridad y este continuo dolor intenso en todo mi cuerpo son mi compañía en esta celda, junto a otros jóvenes angustiados.

———0———

Marzo 1958. Chichiriviche. (República de Venezuela)

-Lisa…, despierta…–me susurra acariciándome el eterno sol que, un día más, ha posado suavemente sus rayos sobre mis ojos cerrados tras filtrarse entre las palmeras; al abrirlos, contemplo sus inusitados brillos en las paredes de mi alcoba. Una garza de pecho blanco, que acaba de llegar del cercano Parque Nacional Morrocoy, se ha posado en la veranda del porche situado bajo mi ventana. Al verme, ha remontado el vuelo y se ha refugiado en los manglares más próximos asustando a un monito araguato que dormitaba feliz sobre un tronco. El saludo monótono de las leves olas me reconforta.
Los cantos de unos loros cortejándose han acabado de despertarme. Semidesnuda, me he dispuesto a preparar el desayuno de frutas tropicales que tomaré junto a los clientes de mi hotelito. Hoy celebro los veinte años que llevo en este paraíso; siempre me he sentido integrada y querida; nada me importan las interminables horas preparando comidas, ni la rutina de recoger, volver a preparar, comprar, limpiar y tantas labores que forman mi día a día; es maravilloso. Aquí me siento viva…..en esta paz puedo olvidar…
Mas, algunas noches, mi subconsciente se revela sin control…y entonces…. veo que se acerca…. es Dani. Viene a abrazarme… le espero con los brazos abiertos…..pero, cuando estoy a punto de llegar a su encuentro, de pronto….siento un horrible estruendo… bombas que caen, brazos, piernas, su cuerpo mutilado, su sangre…. Horrorizada me despierto gritando y llorando…me duele todo el cuerpo….y mi alma…hasta que… poco a poco, al ver las garzas esconderse tras los manglares y el sol sobre mi cara, vuelve el sosiego a mi espíritu y el corazón recobra su pulso habitual. Mi mente se rebela. Es mi pesadilla que se repite…, aunque cada vez con menor frecuencia.
He vuelto a preguntar por él y por tantos otros en la asociación de emigrantes españoles en Caracas …Nada. Son demasiados años. Me niego a admitir que fuera una víctima más de aquella guerra sin sentido que causó tantas muertes y tanta destrucción.

Marzo 1978. Chichiriviche. República de Venezuela. (20 años después)

Junto a unos cuantos españoles residentes en Caracas, gracias a nuestra asociación, ¡vamos un mes a Madrid!…. Estoy ilusionada, pero, a la vez, siento el miedo a revivir recuerdos ya olvidados de aquellos horribles años de la guerra. Fueron tantos los momentos sentidos….unos alegres…, otros tristes como la muerte…Visitaré, si puedo, todos los lugares vividos, queridos,….fueron tantos…la casa de mis padres….. la Residencia de Señoritas…, el piso que compartí con Dani…., los locales de reuniones….. ¡Qué diferente será todo después de tantos años! Según dicen, España ha progresado mucho. Mi buen amigo Humberto, el morenito con el que comparto el restaurante y mi vida, me anima para este viaje. Bien conoce mis sentimientos. Ha sido tantas noches mi confidente, mi soporte, aguantando mis largas charlas…., mis largas pausas….para poder soportar esta larga ausencia….
Sentada en el avión, nerviosa, mi mente va renaciendo recuerdos. Me invade un sentimiento feliz al recordar a Dani… mi amor de entonces…de siempre…. Preguntaré por él, seguro que alguien me podrá decir algo….. Estoy tan emocionada…. Recuerdo los rasgos de su rostro y su porte de joven apuesto. ¿Estará vivo? Quizá debí permanecer en Madrid…. buscarle… hasta encontrarle….A veces, dos sentimientos contradictorios pugnan dentro de mí: el de culpa por no esperarle y el deber que cumplí como miliciana atendiendo a los heridos… Ahora tengo todo un mes para localizarle y algo dentro de mí me dice que nos encontraremos. ¿Cómo habremos cambiado? ¿Seremos dos desconocidos? Tenemos tantas cosas que contarnos…

Mars 1978. Villenueve Saint Georges (La banlieu de Paris)

Estoy emocionado. Por fin regreso a mi Madrid. Junto a unos cuantos españoles jubilados como yo pasaré un mes allí. Son tantos los recuerdos sentidos, los lugares vividos, la casa de mis padres, el piso que compartí con Lisa, los locales de reuniones, el estudio de arquitectura…No puedo imaginar cómo estará mi ciudad;recuerdo tanta destrucción…. Y después de tantos años…¿Permanecerá todavía en pié la cruz sobre la tumba de mi madre? ¿Encontraré las de mis amigos? ¿Encontraré a Lisa? ¡Cómo borrar los recuerdos de los primeros besos, nuestra primera vez…tantas cosas…!
Aline ha preferido quedarse…, tiene tanto trabajo en el restaurante….¡es tan buena cocinera! No se le ha perdido nada en España a mi querida francesa. Además, tiene que completar una vez más los papeles de adopción y residencia de Marie y eso es muy importante. ¡Queremos tanto a nuestra hija! Desde que Aline consiguió rescatarla de los nazis siendo tan niña, cuando se llevaron a sus padres judíos, la tomó como madre. Nunca olvidará el momento en que encontró a Marie asustada y escondida tras un armario desde que se les llevaron….Les compraré un buen regalo a las dos.
Este avión ni se mueve. Ya debemos haber cruzado la frontera…En mi mente, siempre Lisa. Preguntaré en nuestro barrio, en el de sus padres, en el Ayuntamiento, en la policía, en los hospitales….en el registro de defunciones……¡La encontraré!. Después de tantos años me cuesta imaginar su rostro….¿Es posible? ¿Y si al verme viejo, tuerto… no me reconoce?….¿Y si no quiere verme? No, no puedo pensar eso…Sea como fuere, ella seguirá siendo el ser único e irrepetible que conocí, que amé….que amo… que amaré. El amor que la guerra quiso destruir…y que permanecerá en mí…, ¡por siempre! FIN

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